No puedo creer que aquélla flaquita rubia rulosa, con esos ojos hiper curiosos, apurada por nacer, y que a los 5 años me dijera: "mamá yo quiero ser emperatriz" esté así:

Me emociona y me llena de orgullo ver lo linda que está, la personalidad tan peculiar que tiene, su estilo individual, especial, etéreo.
Tengo muchas cosas para decirle, y a veces me cuesta poder expresárselas (porque ya sabemos cómo son los adolescentes, no?), pero quisiera que sepa: Que me encanta que sea mi hija, que aprendí a ser mamá con ella y lo sigo haciendo todos los días, que admiro y valoro la fortaleza con que superó algunas piedras que la vida le fue poniendo en su camino. Que me perdone si en algún momento fui muy exigente con ella y no supe percibir su sensibilidad. Que su energía y vitalidad llenan de luz y movimiento mis días. Que yo voy a estar "siempre" a su lado incondicionalmente. Que la quiero hasta el cielo mil veces ida y vuelta. Que se sienta libre de poder elegir y decidir en su vida y que no pare de buscar su felicidad.






